dimecres, 27 de maig del 2015

Querido diario:

19 de Junio del 2015

Querido diario:
Llevo ya un tiempo pensando en cómo será mi futuro. Toda la vida he estado asistiendo a clase, como todos, haciendo lo que todos y, por obligación, como todos. Bien, no solo por eso. Yo ya tenía claro desde dónde me alcanza la memoria qué quería ser en un futuro. Y ahora, cuando llega el momento de por fin dar el paso y de verdad empezar a labrar ese futuro en el que llevo soñando siempre, me entran las dudas y, sobre todo, el miedo. Miedo quizá a no ser la mejor, a no superar los obstáculos que me llevarán a la meta.
Mis padres me animan siempre diciéndome: tu único enemigo eres tú misma y esa terquedad que te impide cambiar las circunstancias en las que vives. A pesar de que sé que tienen razón, no puedo impedir que las preguntas sin respuesta se acumulen en mi cerebro. ¿Sabré seguir adelante? ¿Conseguiré buena nota para entrar en la universidad que quiero? ¿Acabaré siendo aquello que siempre anhelé ser? Rrespuestas sin solución alguna aún y que espero que sean resueltas pronto,

16 de Setiembre del 2018.

Querido diario:
Mañana por fin será mi primer día en la universidad. Esta noche estaba con mis padres cenando y recordando aquellos meses en que los volví locos con mis preocupaciones, mis dudas y esos gritos fruto de mi malhumor por el miedo a fracasar.
Si hubiese sabido que todo iba a ser así, no tendría por qué haberme preocupado tanto por si cambiaba de opinión, por si no era suficientemente buena alumna para cursar un bachillerato o por si no era la mejor.
Pero aquí estoy ahora, con una nota media de 6 en bachillerato. Quizá no sea muy alta, pero en selectividad conseguí un 7, que son dos puntos más de los que necesitaba para hacer lo que siempre he querido.
En estos dos años he aprendido que hay que hacer las cosas lo mejor que puedas pero también porque es lo que más te gusta, que no hay que ser competitivo, sino competente y que no hace falta ser un alumno de diez y nueve para ser lo que quieres ser. Lo único que se necesita es no abandonar nunca y luchar por lo que quieres, aunque te sea difícil. Porque como alguien dijo un día: "Somos del tamaño de nuestros sueños." Y cuanto más grandes sean tus sueños, más grande podrás ser en un futuro.